Saltar al contenido
Coches-Clasicos.net

Citroën GS Palas

GS Palas, un clásico de Citroën

 

El Citroën GS Palas fue un hito para la marca francesa en los años 70, llegando hasta nuestros días como un clásico de Citröen. Dentro de un gama excesivamente polarizada que proponía como opuestos un 2CV pensado para todos los bolsillos y un lujoso DS para los más pudientes, el GS se colocó como un término medio que tiraba más hacia el lado de la calidad, sobre todo con su variante Pallas, la más equipada.

Diseño

El Citroën GS destaca, a primera vista, por su cuidado diseño aerodinámico, que le permite alcanzar velocidades altas con consumos relativamente bajos. La carrocería apenas tiene salientes y en su día este clásico de Citröen fue el único vehículo de fabricación nacional con carenado integral de los bajos. Pero, aunque entrase por los ojos, lo que realmente le convirtió en un éxito, fue que acercó una tecnología y un “lujo” a un público bastante más amplio.

Su diseño era bastante vistoso, aunque no llegase a las cotas del DS: carrocería de cinco puertas (el portón trasero muy amplio para facilitar el acceso al maletero), largo capó, una caída del techo suave, ruedas traseras carenadas, un frontal bastante llamativo gracias al combo formado por la ancha parrilla y los voluminosos faros y, en resumidas cuentas, un perfil aerodinámico muy conseguido que le permitía tener buenas prestaciones a pesar de una gama mecánica que pecaba de quedarse algo corta.

Pero no era el único detalle que destacaba a este respecto: la configuración del cuadro de instrumentos era bastante peculiar, la radio se situaba, de forma vertical, entre los asientos delanteros y se incluyen testigos luminosos de nivel mínimo de presión de frenada en el circuito delantero y de desgaste máximo de las pastillas de los frenos delanteros. El sistema de frenos estaba formado por cuatro discos, de 270 mm delante y de 178 mm detrás, y contaba con ABS. Citroën fue pionera en la incorporación de los frenos de disco a la gran serie, en 1955. El GS hereda el sistema del DS de frenos asistidos por aceite bajo presión, de circuito independiente. El aceite de los frenos traseros está tomado de las esferas de suspensión y, de esta forma, el frenado atrás es proporcional a la carga y se evita el bloqueo de las ruedas posteriores.

En cuanto al interior, el volante monobrazo, el extraño velocímetro, similar al visor de una báscula de baño y cuyo fondo varía de color para indicar cuál es la marcha más adecuada a la velocidad, y el mando del freno de mano, que consiste en una especie de asa en el centro del salpicadero le daba en su día un aire de nave futurista .

Suspensión

La suspensión hidroneumática de altura variable es uno de sus mayores aciertos, junto al motor bóxer horizontal refrigerado por aire -evolución del bicilíndrico del 2CV- que simplifica enormemente la mecánica al carecer de circuito de agua y radiador, entre otras cosas. En cuanto a la suspensión hidroneumática, de líquido y gas para regularse a cuatro alturas diferentes, ofrece una estabilidad y comodidad excelentes, siendo prácticamente imposible el conseguir que alguna de las cuatro ruedas pierda el contacto con el suelo. De hecho, este automóvil puede rodar con una rueda desinflada e incluso sin una rueda, lo que la marca francesa se aprovechó como reclamo publicitario.

Acabados

La dotación de serie de este clásico de Citröen variaba entre los distintos acabados, que en principio eran solo tres: Special, Club y Citroën GS Palas, situándose este como el más lujoso gracias a un interior específico y más destalles cromados; y a los que más tarde se sumarían las variantes deportivas, denominadas como X1, X2 y X3.

No serían solo los niveles de equipamiento los que ofrecieran variedad en la gama del modelo, también contó a lo largo de su historia con diversos tipos de carrocería. La fastback fue la original, con la larga caída trasera y que más delante sería sustituida por el GSA tipo hatchback. Presentaba un gran portón trasero que daba acceso a un maletero de 485 litros muy aprovechable. En el 72 se le uniría Break, de tipo familiar, más cuadrada y con una zaga estilo ranchera que estaba disponible en tres y cinco puertas.

Ventas

Con todo esto, no es de extrañar que en Francia, durante los tres primeros meses de 1971, Citroën acaparara el 24% de las ventas de coches del mercado. Supuso un incremento de casi el 6% respecto al año anterior, en gran medida debido al considerable éxito del nuevo GS; de hecho, con 27.119 unidades, fue el coche más vendido durante el primer cuarto de 1971. En el mercado exterior el modelo también cosechaba un éxito similar, en gran parte debido a los continuos premios recibidos desde el inicio del año.

La producción diaria del GS crecía en la fábrica de Rennes-La-Janais de las 400 unidades en diciembre de 1970 a las 705 en marzo del 71, hasta alcanzar el objetivo de 750 coches diarios. Compartía la factoría con el AMI 8 y los Mehari. Pronto se ensambló un GS por minuto.

El GS se mantuvo en producción desde 1970 -en España desde 1973- hasta 1980. En 1979 apareció el GSA para sustituir a nuestro clásico de Citröen, que en realidad era un GS mejorado al que se le añadió más versatilidad con la adopción de un portón trasero. Los parachoques pasaron a ser de plástico, y los interiores se renovaron con nuevos asientos. Los mandos cambiaron por los denominados “satélite”, de diseño futurista similares a los del CX y que no tuvieron demasiada aceptación por lo complicado de su manejo. El GSA se mantuvo en producción hasta 1986 aunque ya en 1984 había aparecido el BX, modelo que finalmente continuó con la filosofía del GS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *